[Academia] Fwd: Reflexion Dr. Martin Aluja
MARCO ANTONIO GONZALEZ PEREZ
marco.gonzalez en iztacala.unam.mx
Vie Mar 15 13:44:26 CST 2019
Estimadas y estimados colegas:
Este artículo es una postura abiertamente política que nunca dice que, si
alguien ha sido ofendido, discriminado y perseguido, durante años, hasta el
absurdo desafuero, en nuestro país, fue López Obrador.
Tampoco dice que el término chairo y otras lindezas igual de bajunas, fue
creado por los anteriores grupos de poder que saquearon a nuestro amado
país.
A los corruptos hay que llamarlos corruptos y a los conservadores de igual
manera, sobre todo cuando desde los medios de comunicación continúan con la
fracasada campaña de desprestigio contra el presidente de la República, en
su lucha por moralizar y hacer eficiente, honesta, nacionalista y popular
la vida pública.
De acuerdo con la preocupación acerca del desarrollo científico en México y
la demanda por clarificar la política pública en esta importante área de
desarrollo del país.
Gracias por compartir.
Feliz fin de semana.
El vie., 15 de marzo de 2019 1:24 p. m., Sergio Rosales Ledezma <
sergiorole en gmail.com> escribió:
>
>
> Enviado desde mi iPhone
>
> Inicio del mensaje reenviado:
>
> *De:* CARLOS ROSALES <carrosled en gmail.com>
> *Fecha:* 11 de marzo de 2019, 11:06:00 p.m. GMT-6
> *Para:* Jorge Hernández Soto <jhs670915 en hotmail.com>, sergioro <
> sergioro en unam.mx>, Victoria Rosales <vrl680213 en hotmail.com>, Geraldine <
> geryrumi_ en hotmail.com>
> *Asunto:* *Fwd: Reflexion Dr. Martin Aluja*
>
>
> Les comparto esta reflexión que me parece muy acertada y digna de tomar
> en cuenta. Ojalá que AMLO no la tire a la basura.
>
> Saludos.
>
>
> "Respetuosa Reflexión y Propuesta de Constitución Ética dirigida al
> Presidente Andrés Manuel López Obrador", escrita por el Dr. Martín Aluja.
>
>
> Respetuosa Reflexión y Propuesta de Acuerdo Nacional para adoptar a la
> ética como eje vertebrador de la “Cuarta Transformación”, y de
> respetar y valorar a los científicos y tecnólogos de México, dirigida
> respetuosamente al Lic. Andrés Manuel López Obrador, Presidente
> Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos
>
> Antes que nada, lo saludo con enorme gusto, aprecio y el debido respeto
> que merece su alta investidura Sr. Presidente. También, con el profundo
> respeto que merecen los más de 30 millones de conciudadanos que votaron
> por Usted. Le escribo hondamente preocupado por el tono de las
> interacciones recientes entre el “Poder”, por Usted representado, y el
> “Pueblo”, al que un servidor pertenece. Mi única y sincera intención
> es la de contribuir a un diálogo intelectualmente honesto, enaltecedor
> y que coadyuve a un mejor entendimiento entre las y los mexicanos.
>
> De entrada, Sr. Presidente, deseo compartir con Usted y mis
> compatriotas, un extraordinario artículo que considero abonará mucho a
> este entendimiento y que fue escrito en 2004 por Paulina Rivero Weber,
> mujer que admiro mucho. Se llama la “Apología de la Inmoralidad”
> (Rivero-Weber, P. 2004 [agosto]. Este País: 46-50.) y es lectura
> obligatoria en el curso sobre ética científica que imparto desde ya
> más de 15 años. Citaré textualmente (por ello uso comillas) algunas
> partes fundamentales de este artículo que considero claves para hilar
> el argumento central de esta reflexión/propuesta que me atrevo a
> hacerle Sr. Presidente y que espero derive en un Acuerdo Nacional para
> adoptar a la ética como eje vertebrador de la “Cuarta Transformación”:
> “La moral, consiste en un conjunto de costumbres que han sido elevadas a
> nivel de normas, y que se proponen como el marco regulativo de la
> sociedad. En ese sentido, la moral pide seguidores, requiere de
> individuos que la sigan sin cuestionarla, y que tiene un cierto sentido
> gregario. De hecho, no existe algo así como la moral; existen
> diferentes morales, pues esta varía a través del tiempo y del espacio
> (y entre sociedades)”. De esto deriva que “la moral surge como una
> imposición de un cierto grupo social frente a otro”. Rivero Weber
> (2004), nos indica, en otras partes de su valioso artículo, que, por el
> contrario, “La acción ética – a diferencia de la acción moral –
> implica una reflexión, una interiorización, y la valentía necesaria
> para la autenticidad. La moral no exige tanto; sólo exige cumplimiento.
> La ética demanda el valor necesario para enfrentar la moral, requiere
> individuos capaces de romper con ella y crear algo nuevo, esto es:
> requiere valentía para ser libres ....” Paulina incluso se atreve a
> decir que “...la ética es la guarida para salvarnos de las inclemencias
> de la moral”. Le propongo en consecuencia, Sr. Presidente, que
> construyamos juntos una “Constitución Ética” y no una “Constitución
> Moral”. Es decir, refundemos nuestra patria y nuestras interacciones
> basándonos en la ética, que como nos ilustra tan elegantemente Rivero
> Weber, (2004), “requiere de individuos capaces de romper con una moral
> impuesta y crear algo nuevo, requiere de ciudadanos con la suficiente
> valentía para ser libres”. Respeto mucho y comparto plenamente su ideal
> Sr. Presidente de transformar al país en uno con ciudadanos buenos,
> decentes, solidarios, generosos, profundamente honestos. Pero le pido
> reflexionemos juntos si para lograrlo, no mejor olvidamos la “moral”
> castrante, y en su lugar adoptamos la “ética” libertaria como columna
> vertebradora de este nuevo país que todas y todos anhelamos, libre de
> miseria, simulación, corrupción, inmundicia, violencia y que garantice
> la libertad de pensar y expresar nuestra opinión sin ser linchados en
> plaza pública. En este momento, estoy ejerciendo esa libertad,
> asumiendo que Usted no me lo tomará a mal, ni que habrá represalias
> hacia mi persona, ni suyas, ni de sus colaboradores o seguidores, a
> quienes les reitero mi absoluto respeto. Estoy abogando Sr. Presidente,
> por una profunda honestidad intelectual, una ética genuina, y un
> diálogo edificante. Si acepta mi propuesta, le pediría en
> consecuencia, y con enorme respeto, que deje de acusar a quienes a veces
> pensamos diferente a Usted, o tenemos visiones de las cosas distintas a
> las suyas, de “enemigos”, “fifís”, “conservadores”, “camajanes”,
> “ternuritas”, y demás calificativos que Usted ha utilizado para
> denigrar a ese sector del pueblo que también forma parte de México y
> desea ser tomado en cuenta por el Presidente de tod en s l en s Mexican en s.
> Considero que la libertad de expresión y las opiniones críticas,
> siempre y cuando sean expresadas con respeto, educación y buena fe,
> deben formar parte de este nuevo país al que aspira Usted y aspiramos
> muchos millones de mexican en s. Le prometo que, si alcanzamos el acuerdo
> que le propongo de acoger a la ética como eje vertebrador de todas
> nuestras acciones, un servidor, y seguramente muchas otras personas, ya
> no usaremos descalificaciones genéricas, a la menor provocación y sin
> el menor respeto, contra las y los políticos tales como “corruptos”,
> “mentirosos”, “manipuladores”, “simuladores”, “hipócritas”, “mañosos”,
> “deshonestos”, “tranzas”, “rateros”, “ignorantes”, “abyectos”,
> “primitivos”, “indignos de nuestra confianza”, “egoístas”,
> “desconsiderados”, “inescrupulosos”, “indecentes”, “abusivos”,
> “parásitos sociales” y “deleznables”, entre muchos otros. A cambio,
> esperaríamos que las y los políticos, asuman un compromiso similar, y
> dejen de estarnos ofendiendo con el tipo de descalificativos mediante
> los cuales nos han pretendido desprestigiar en las últimas semanas.
> ¿Acepta Usted, esta muy respetuosa propuesta, Sr. Presidente? Asumo que
> a Usted también le molesta, y mucho, porque no le queda el saco, que la
> gente se refiera a Ustedes políticos con los desagradables
> calificativos antes descritos. En mi caso, como tampoco me queda el
> saco, no acepto y se lo reclamo con el debido respeto a su alta
> investidura, el que me trate como escoria de la sociedad acusándome
> entre otras cosas de “mafioso”. ¡Nunca lo he sido, no lo soy en este
> momento, y nunca lo seré gracias a mis abuelos, padres, maestros y
> amigos quienes me formaron en una cultura de valores! Tampoco considero
> que sea correcto, como le decía antes, que a cualquier persona que
> piense diferente a Usted, y lo exprese con respeto, se le acuse de
> inmediato calificándolo de “enemigo de la patria” o de la “Cuarta
> Transformación” (4T de aquí en adelante). Quien externe críticas
> sustanciadas/fundadas, aporte ideas buenas o diferentes, debe ser
> incorporado al largo proceso de transformación pacífica del país, no
> acusado de hereje. Tengo muy grabado el libro (obra teatral) de Bertolt
> Brecht, “Galileo Galilei”, que leí en la preparatoria. De esa lectura,
> me quedó claro que la persecución por tus ideas, por tus posiciones
> críticas, por tener valor civil, representa la tumba de un país o de
> una civilización. Le ruego Sr. Presidente, juegue el papel del líder
> que nos aleje de esos esquemas oscurantistas y, por el contrario, nos
> guíe por caminos llenos de luz, entendida la última, por libertad de
> pensamiento y expresión, respeto a la crítica fundada, fomento a la
> creatividad e ideas transformadoras. Por eso le propongo que adoptemos a
> la ética como “estado de carácter” o “modelo para tomar decisiones”
> (sensu Shamoo, A.E. & Resnik, D.B. 2003. Responsible Conduct of
> Research. Oxford University Press. Oxford, Inglaterra) en este proceso
> de regeneración en el que estamos inmersos, y nos olvidemos de la
> moral, bajo cuyo cobijo se han vergonzosamente asesinado, perseguido y
> torturado millones de personas en todo el mundo.
>
> Soy felizmente científico, específicamente entomólogo (el que estudia
> los insectos, en mi caso la plaga conocida como las Moscas de la Fruta
> que agusanan nuestros mangos, guayabas, chico zapotes, papayas o
> naranjas) y ecoetólogo (el que estudia el comportamiento de los
> animales, incluyendo los insectos, y su vínculo con la ecología). Le
> comento Sr. Presidente, siempre con respeto, que me siento profundamente
> indignado por el clima de linchamiento contra los científicos y
> tecnólogos que Usted mismo ha motivado al llamarnos repetidamente desde
> sus conferencias de prensa matutinas “machuchones”, “mafiosos”,
> “corruptos” y demás calificativos que, siguiendo los preceptos sobre
> civismo que me enseñó mi querido y admirado maestro Víctor Manuel
> Meza en la primaria, no le corresponden, al menos en mi humilde
> opinión, a un Jefe de Estado. Me preocupa que seguramente sintiéndose
> apoyado por estos calificativos tan denigrantes emitidos por Usted, uno
> de sus colaboradores haya llegado tan lejos de escribir que
> “ladrábamos” en un artículo de opinión reciente en la revista
> “Proceso”. ¿Qué tan bajo podemos caer Sr. Presidente? ¿Qué sigue en
> esta serie de descalificaciones a un gremio tan importante para el país
> que al parecer comienza a ser perseguido como lo fue en su momento
> Galileo Galilei? ¿Cuál es la intención detrás de denigrarnos de tan
> ruda manera ante la sociedad? Me preocupa sobremanera que nuestro
> Presidente nos trate con tal nivel de desprecio y desdén, nos denoste y
> acuse genéricamente, sin otorgarnos el derecho de réplica en el mismo
> foro desde el cual se nos ofende. Somos, en números redondos, 130
> millones de mexicanos, y de esos, el 0.02%, es decir 30,000, también en
> números redondos, somos científicos/tecnólogos certificados por el
> Sistema Nacional de Investigadores. Para fines prácticos, ¡no
> aparecemos en el mapa Sr. Presidente! Y, sin embargo, a pesar de
> representar un sector tan diminuto de la sociedad/pueblo, contribuimos
> significativamente a la soberanía del país, a su economía y al
> bienestar de la población. Le pido, con el mayor de los respetos Sr.
> Presidente, que deje de atacarnos y en su lugar se acerque a nosotros
> para dialogar y buscar vías que nos lleven a potenciar nuestra
> capacidad de resolver problemas y crear oportunidades. ¡Hagamos equipo
> Sr. Presidente! Permítanos apoyarlo, por ejemplo, en su maravilloso
> programa de siembra masiva de árboles maderables y frutales, porque
> tenemos que cuidar mucho que, si no se hace lo correcto y se carece de
> viveros certificados y material genético adecuado, nos vaya a salir “el
> tiro por la culata”, ya que podríamos estar repartiendo plagas y
> enfermedades del suelo, generando reservorios de Moscas de la Fruta y
> otras plagas y enfermedades, y multiplicando árboles sin el vigor ni
> características deseables. Permítanos sugerirle especies o cultivares
> de frutales tanto comerciales como silvestres, así como maderables, que
> además de producir frutas o madera, podrían mejorar el nivel de
> ingreso/vida de sus dueños por sus propiedades nutraceúticas,
> farmacológicas, cosmetológicas y saludables a nuestra salud (por su
> alto contenido de polifenoles antioxidantes, por ejemplo). ¡Para eso
> servimos los científicos y tecnólogos Sr. Presidente! Para tomar
> decisiones basadas en el conocimiento, y para apoyar políticas
> públicas, entre muchas otras cosas. ¡Trabajemos juntos de manera
> inteligente, sumemos, respetémonos! Los científicos le ofrecemos la
> enorme ventaja de operar escrupulosa y estrictamente mediante el
> “método científico”. Es decir, todas las aseveraciones que hacemos,
> están sustentadas en la aplicación de ese “método científico”. No
> operamos por dogmas, ideologías, preconcepciones, o ideas fijas e
> inamovibles. Somos ciudadanos profundamente libres, creativos, y
> confiables ya que estamos obligados a evitar caer en todo momento en los
> tres tipos de conflictos éticos tipificados como graves en el medio
> científico: de interés (cuando intereses personales influyen sobre la
> toma de decisiones a favor de esos intereses personales), de conciencia
> (cuando se tiene una idea fija e inamovible sobre algo y se asume una
> posición de poder que puede frenar el desarrollo de ideas contrarias),
> y de esfuerzo (cuando te comprometes a más cosas de las que puedes
> cumplir). Es decir, Sr. Presidente, seríamos aliados enormemente
> confiables, y por ello en lugar de denostarnos y denigrarnos, mejor
> respétenos y aprovéchenos. ¡No permitamos que la ciencia en México se
> ideologice y en consecuencia se persiga a quienes no comulgan con la
> ideología dominante!
>
> Quiero compartirle Sr. Presidente, que tuve el honor de dirigir por
> siete años consecutivos (2010 – 2017) uno de los 26 Centros Públicos
> de Investigación – CPI’s coordinados por el Consejo Nacional de Ciencia
> y Tecnología – CONACyT (me refiero al Instituto de Ecología, A.C. –
> INECOL). Pero mi relación con esta honorable institución data de al
> menos 30 años. Como Director del INECOL, tuve el honor de trabajar
> estrechamente con tres Directores del CONACyT: Juan Carlos Romero Hicks,
> Enrique Villa Rivera y Enrique Cabrero Mendoza. Repruebo y lamento los
> ataques que esta honorable institución ha venido recibiendo desde la
> transición gubernamental, y también repruebo los ataques que su
> último director, el respetado investigador del CIDE (otro CPI del
> CONACyT), Enrique Cabrero Mendoza, ha recibido y sigue recibiendo. No
> estoy de acuerdo, no son maneras de interactuar, y en consecuencia
> considero que el Dr. Cabrero merece una disculpa pública de la persona
> que designó como su sucesora, con quien, por cierto, comparto el gran
> honor de ser Premio Nacional de Ciencias y Artes. No creo que sea ni
> ético ni honorable estar acusando al Dr. Cabrero de corrupto, de malos
> manejos y de una pésima administración, cuando hasta la fecha no se ha
> presentado una sola prueba dura a la sociedad (ya van cinco meses de
> acusaciones). Se han atacado sin profundo conocimiento de causa
> programas tan benéficos para el país como los Fondos Mixtos
> (CONACyT/Gobiernos de los Estados [FOMIX]), los Fondos Institucionales
> de Fomento Regional para el Desarrollo Científico y Tecnológico
> (FORDECyT), las becas al extranjero, el Sistema Nacional de
> Investigadores, y varios otros. También a las sociedades científicas y
> consejos regionales de ciencia. Corrijamos los errores, sancionemos las
> acciones ilegales si es que estas se pueden documentar fehacientemente,
> pero no cancelemos iniciativas tan relevantes para el país por capricho
> o motivaciones ideológicas o de venganza. Evitemos enlodar
> gratuitamente las trayectorias de decenas, quizás cientos de personas,
> mujeres y hombres, que trabajaron (mos) bajo el liderazgo del Dr.
> Cabrero, y en varios casos, también bajo los liderazgos de Juan Carlos
> Romero Hicks y Enrique Villa Rivera. Me refiero a muchas y muchos
> Directo en s adjuntos del CONACyT, director en s de área, o a quienes
> ocuparon puestos de menor jerarquía, pero no menos importantes, todas
> personas honorables, capaces, comprometidas con su país y que dieron lo
> mejor de sí, por fortalecer el aparato científico y tecnológico del
> país. ¡No se vale Sr. Presidente destruir sus vidas y trayectorias,
> pisotear su lealtad al CONACyT y al país, hacer sentir mal a sus hijos
> y padres, ofendiéndol en s gratuitamente! Nadie es perfecto, y seguramente
> se cometieron errores de apreciación, pero tacharlos de corruptos y
> mafiosos, me parece un despropósito que repruebo porque en nada
> coadyuva a un ambiente de respeto que dignifique nuestras interacciones,
> algo que tanto nos hace falta en México. Una transformación o
> reinvención de una institución o país, no requiere de la destrucción
> de todo lo previamente construido para ser exitosa, sino de la
> sustitución de lo que está mal por algo mejor, si lo que realmente se
> busca es mejorar y no simplemente destruir.
>
> Su servidor ha sido crítico de la comunidad científica y tecnológica
> y por ello me atrevo a escribirle de manera tan directa. Lo fui con mi
> propia comunidad en el INECOL. Reconozco plenamente que en la comunidad
> científica y tecnológica acarreamos un serio problema de egos, y, en
> consecuencia, no hemos aprendido a comunicarnos de manera sencilla,
> humilde y efectiva con la sociedad. También reconozco que existen
> algunos cotos aislados de poder, y que efectivamente como comunidad, nos
> hemos despreocupado de muchos de los problemas que agravian y laceran al
> país.
>
> Cuando Director del INECOL, repetí en innumerables ocasiones que, al
> vivir de los impuestos de la sociedad, nos debemos a esa sociedad. Y que
> tenemos la obligación de involucrarnos en la solución de los grandes
> problemas que aquejan a la sociedad, entre ellos la pobreza extrema que
> afecta a más de 50 millones de conciudadanos, los agudos problemas de
> contaminación, deforestación y pérdida masiva de suelos por la
> erosión y contaminación, el problema de plagas y enfermedades y su
> explosión por el cambio climático global, las enfermedades de todo
> tipo, etc., etc. Por cierto, la solución al gravísimo problema de la
> obesidad y diabetes, no requiere de ciencia de frontera sino más bien
> de voluntad política para incentivar a las empresas que producen y
> venden refrescos y comida chatarra para que ya no lo hagan, y en su
> lugar, le ofrezcan a la población alimentos sanos. Tan fácil como eso
> ... Estoy convencido Sr. Presidente, y lo reiteré públicamente en
> muchos foros, que es nuestro deber involucrarnos en la generación de
> ciencia de frontera, ciencia comprometida, que derive en políticas
> públicas efectivas. Para eso se construyó, por ejemplo, el Clúster
> Científico y Tecnológico BioMimic®, en Coatepec, Veracruz, dentro del
> seno del INECOL, un espacio donde colaboran estrechamente el 50% de los
> 26 Centros Públicos del CONACyT, y muchas otras instituciones
> honorables del país y del extranjero, entre ellas LANGEBIO, SENASICA,
> el Colegio de Posgraduados, las Universidades de Valencia (España),
> Florida (EUA) y California (EUA), precisamente en la búsqueda
> focalizada de soluciones a problemas concretos de la sociedad y además
> con la ilusión de aprender mucho de la naturaleza, que, a lo largo de
> millones de años, ya ha encontrado la solución a todos los problemas
> habidos y por haber de los seres humanos. De ahí deriva el concepto de
> “biomimetismo” que representa el eje rector del Clúster BioMimic®. Todo
> esto se lo comenté personalmente a quien hoy dirige el CONACyT cuando
> me honró con aceptar una invitación a conocer este proyecto y a comer
> en nuestra casa, su casa Sr. Presidente, disfrutando de los productos de
> nuestra hortaliza y granjita urbana. Lo que hoy se propone como nuevo
> enfoque en el CONACyT, es exactamente lo que ya estamos haciendo desde
> hace años en este espacio público en Coatepec, Veracruz. Es importante
> que sepa Usted, Sr. Presidente, que el Clúster BioMimic® se pudo
> construir gracias a la visión de estado que tuvo el Diputado Federal
> Cruz López Aguilar, en su momento Presidente de la Comisión de
> Agricultura y Ganadería del Congreso de la Unión, de un ciudadano y
> funcionario público ejemplar (Dr. César Turrent Fernández), y de los
> tres Directores Generales del CONACyT antes mencionados, entre muchas
> otras personas profundamente comprometidas con México. También,
> gracias al apoyo de la Asociación de Productores, Empacadores y
> Exportadores de México (APEAM), quienes donaron 50 millones de pesos
> para crear una plaza de investigador para el país, y en 2004
> financiaron una investigación, por cierto, con cero aportes de parte
> del CONACyT, que logró abrir un mercado totalmente cerrado durante 80
> años. Esta Asociación está compuesta por productores que poseen desde
> media hectárea hasta más de 100 hectáreas de huertos de aguacate
> Hass. Es decir, desde muy pequeños y descapitalizados, hasta muy
> grandes y capitalizados, lo que hace a la APEAM un modelo a seguir en
> todo el país. En su momento la APEAM invirtió un millón de dólares
> en la investigación arriba mencionada, y esa inversión ha generado
> entre 2004 y hoy, ingresos al país por más de 6,500 millones de
> dólares y la creación de más de 55,000 empleos directos e indirectos
> a lo largo de la cadena de valor. ¿Alguien en su sano juicio podría
> dudar en consecuencia del altísimo valor de la ciencia para el
> desarrollo del país y el bienestar social?
>
> Lo invito Sr. Presidente a que pronto visite al INECOL y a muchos otros
> Centros Públicos de Investigación coordinados por el CONACyT. ¡Este
> modelo lo debe Usted multiplicar en todo el país! Estoy seguro que le
> entusiasmará conocer el “Semillero de Premios Nobel”, un exitoso
> programa que cumplirá 10 años diseñado para recomponer el tejido
> social y dedicado a los niños jóvenes talentosos de Veracruz y
> México, apoyado por la iniciativa privada además del CONACyT. También
> le entusiasmará conocer a decenas de jóvenes “Cátedras CONACyT”,
> quienes por cierto nunca debieron haber sido denigrados al acusárseles
> de estar “colgados de la nómina del CONACyT”, sino por el contrario,
> debieron haber sido felicitados por su extraordinario desempeño y labor
> por México. Conocerá además a decenas de investigadores e
> investigadoras adicionales, todas y todos comprometidos al 100% con la
> solución de problemas reales del país. También conocerá maravillosas
> colecciones biológicas, un jardín botánico y santuario de bosque de
> niebla de 30 hectáreas, plantas piloto 100% dedicadas a producir
> alimentos, plantas útiles, agentes de control biológico de plagas y
> enfermedades que ya están siendo utilizados por productores de tomate,
> café, papa y demás cultivos en todo el país. A través de las
> patentes generadas en tiempo récord, estamos apoyando su deseo de
> “consolidar la soberanía científica del país”.
>
> Le puedo aseverar Sr. Presidente, que, en México, no hay un sector de
> la población más auditado, más revisado y más evaluado que el
> científico y tecnológico. Cada año se evalúa estrictamente y sin
> miramientos nuestro desempeño, y de esta evaluación dependen nuestros
> estímulos a la productividad, cada tres años se nos evalúa por pares
> externos, sin conflictos de interés, y de ello dependen nuestras
> promociones o demociones, y dependiendo del nivel, cada cuatro o 10
> años se nos evalúa en el Sistema Nacional de Investigadores. El reto
> de obtener un doctorado y posdoctorado, ya sea en el país o el
> extranjero, representa un esfuerzo realmente extraordinario, muchas
> veces logrado con el apoyo de nuestras familias, el CONACyT, u otras
> instituciones nacionales e internacionales.
>
> ¡Por favor no nos denigre ni insulte, y en su lugar trabaje brazo con
> brazo con nosotros! Por lo que significa ser científico, y más aún
> mujer científica en México, repruebo y lamento muchísimo la manera
> como ha sido tratada otra distinguida colega, la Dra. Beatriz Xoconostle
> Cázares, quien fue recientemente obligada a renunciar a su puesto como
> Directora del Centro de Investigación Científica de Yucatán – CICY.
> Los métodos y acciones utilizadas para denigrarla, vilipendiarla,
> acosarla y finalmente doblegarla, son totalmente indignos del ambiente
> académico, pero también indignos de cualquier institución o país
> democrático donde se respetan los derechos humanos, leyes laborales y
> normas de civilidad. Sería alarmante que nos acostumbremos a estas
> acciones sin levantar la voz. Al menos un servidor no se puede quedar
> callado porque le estaría fallando a mi país y parafraseando a Paulina
> Rivero Weber, me “estaría fallando a mí mismo”. Y si lográsemos
> llegar al acuerdo que le propongo a Usted Sr. Presidente, en el sentido
> de que, a partir de ahora, será la ética y no la moral lo que nos
> guie, estas acciones no tendrían ya nunca más cabida en el nuevo país
> que juntos estamos construyendo.
>
> En el ámbito profesional le termino comentando, antes de abordar el
> ámbito ciudadano, que un servidor, así como miles de colegas en todo
> el país, estamos hondamente preocupados por una iniciativa de nueva Ley
> de Ciencia y Tecnología, que apareció, cual meteorito, en el Senado y
> que representa un verdadero retroceso en todos los sentidos, porque el
> planteamiento y su justificación son aberrantes. Irónicamente, ahora
> ya nadie reconoce su autoría, cuando es muy claro que un documento
> así, no surgió por generación espontánea. ¿Dónde quedó el valor
> civil y la ética de sus autoras y autores que ahora se esconden en el
> anonimato? Es inconcebible que se planteé centralizar todo el poder del
> aparato científico y tecnológico del país, no en una sola
> institución (el CONACyT), sino algo mucho más grave: en la persona
> designada para dirigir al CONACyT. ¡Es decir un poder absoluto y
> monárquico, sin ningún tipo de contrapesos!
>
> Retomando el acuerdo que le propongo sobre la adopción de la ética
> como eje rector de todas nuestras interacciones, considero que no es
> ético querer sorprender a la comunidad científica y tecnológica con
> un “albazo legislativo” de esta magnitud, y es aún menos ético hacer
> un planteamiento tan deshonesto intelectualmente como el que está
> detrás de esa iniciativa de Ley. ¿Qué intención hay detrás del mismo?
>
> Por respeto a su muy valioso tiempo Sr. Presidente, no podré abordar
> los detalles aquí, pero créame por favor que se trata de una propuesta
> insostenible, y por ello considero que lo más ético y sano para el
> país, es retirarla y archivarla. O si se insiste en discutirla, le
> propongo que se les dote de plena autonomía financiera y operativa a
> los Centros Públicos de Investigación ahora coordinados por el
> CONACyT, ya que representamos la segunda fuerza científica y
> tecnológica del país, y, por lo tanto, ya estamos listos para
> independizarnos.
>
> En el mismo orden de ideas, le comento Sr. Presidente, que miles de
> integrantes de la comunidad científica y tecnológica del país, nos
> sentimos decepcionados y engañados por el presupuesto asignado al
> CONACyT en 2019. Usted, en al menos tres eventos públicos de los cuales
> existen versiones grabadas, empeñó su palabra en el sentido de que el
> Presupuesto del CONACyT no sufriría merma y además sería ajustado a
> la inflación. Es por ello que no entendemos cómo fue posible que se le
> recortaran al menos 2,500 millones de pesos al CONACyT, y tampoco
> entendemos cómo fue posible que su titular haya guardado sepulcral
> silencio ante tan grave atentado.
>
> Le solicito, con el mayor de los respetos, que la promesa empeñada sea
> cumplida cabalmente, así como fue el caso con las universidades
> públicas. Termino esta ya larga reflexión, expresando algunas ideas,
> sugerencias, y críticas de buena fe desde la perspectiva de ciudadano.
> Los más de 30 millones de votantes que lo eligieron de manera
> abrumadora, gritándole al mundo, con toda razón, que los mexicanos
> queríamos un cambio de fondo, que estábamos hartos de la corrupción y
> violencia descarnada, no otorgaron una mayoría absoluta al partido
> hegemónico, ni en el Congreso ni en el Senado.
>
> Ese mensaje fue profundo. Haber logrado “a toro pasado” esa mayoría
> absoluta en el Congreso corrompiendo los preceptos de democracia más
> elementales, por medio de burdas deserciones de un partido a otro, me
> parece gravísimo para nuestro futuro, y resta legitimidad democrática
> a cualquier Ley que se vote en esa cámara baja. Ojalá escuche de su
> parte un pronunciamiento enfático en ese sentido. Como ciudadanos no
> debemos tolerar que “diputadas (os)” sin ética alguna, se muevan de un
> partido al otro, cuando fueron elegidos mediante una boleta asociada a
> un partido claramente definido, socavando gravemente nuestra democracia.
>
> También le pido encarecidamente Sr. Presidente, con el mismo respeto
> con el que inicié esta reflexión, que por favor analice reconsiderar
> algunas de sus decisiones. Errar es de humanos, reconocer los errores
> enaltece. Usted tiene una enorme y bien ganada legitimidad, y deseo
> mucho que esa legitimidad le siga acompañando a lo largo de toda su
> gestión de seis años. En consecuencia, le solicito reconsidere la,
> para muchos, incomprensible decisión que tomó en relación al nuevo
> aeropuerto de la Ciudad de México. Comprendo perfectamente que su
> intuición y la información confidencial a la que tuvo acceso, le haya
> llevado a concluir que en esa obra había mucha corrupción o al menos
> manejos poco aseados. Lo que esperábamos muchos mexicanos, es que se
> documentaran los supuestos actos ilícitos, se denunciaran y se
> enjuiciara ejemplarmente a las y los potenciales responsables. Pero
> jamás imaginamos que Usted cancelaría una obra tan urgente y necesaria
> para el país, que traería tantos beneficios para el mismo. Argumentar
> que un lago muerto y apestoso (lo que fue el lago de Texcoco es hoy un
> caño de la CDMX), destruido hace muchos años, era la razón para
> cancelar la obra, es poco creíble. En cambio, el Lago de Zumpango,
> aledaño a Santa Lucía, sí es aún rescatable. Un geólogo de la UNAM
> ya nos informó que los suelos en Santa Lucía son idénticos o muy
> similares a los de Texcoco, por lo que el argumento de la falta de
> idoneidad de los suelos también pierde peso. Además, proponer que en
> esos suelos totalmente salinizados se implementará un programa de
> reforestación, es poco serio, salvo que se generen árboles tolerantes
> o resistentes a tales niveles de salinización por medio de la tan
> vilipendiada ingeniería genética. Nadie en su sano juicio aprueba los
> abusos sociales cometidos previos al inicio de la obra, pero estos
> últimos se deben resarcir generando empleos dignos, no cancelándolos.
> Y algo aún más de fondo: hoy no tenemos prácticamente opciones para
> construir un aeropuerto de la magnitud que requerimos, porque durante
> decenas de años se permitió, mediante esquemas corruptos e
> irresponsables, la urbanización caótica y voraz de millones de
> hectáreas de terrenos agrícolas y forestales. Mejor ataquemos de
> frente eso, y no cancelemos, repito, una obra tan necesaria para el
> país en la que ya se han invertido cientos de miles de millones de
> pesos y que tendrá, al momento de su cancelación total, un 40% de
> avance. Además, ya la IATA, MITRE y muchas otras instituciones
> calificadas para emitir opiniones altamente especializadas y técnicas,
> han dicho una y otra vez, que el esquema de tres aeropuertos no es
> viable por muchas razones técnicas. Le propongo Sr. Presidente, que
> mejor acuerde con los constructores y demás beneficiarios de la obra y
> del aeropuerto una vez funcionando, que financien, obligatoria y
> permanentemente, un masivo programa de reforestación en todas las
> montañas y cuencas hidrológicas que rodean a la CDMX, que también se
> frene por ley la urbanización de todo suelo agrícola y forestal que
> aún es viable alrededor del nuevo aeropuerto, que se rescaten todos los
> ríos y cuerpos de agua aledaños a la CDM, y finalmente, que se genere
> un esquema masivo de captación de agua de lluvia en la gigantesca
> metrópolis que ya casi cubre, sin mediar fronteras de por medio, la
> CDMX, el Edo. de México, Puebla, Tlaxcala e Hidalgo. Eso será mil
> veces más benéfico para la sociedad y el pueblo, que cancelar una obra
> tan necesaria para el país. Sr. Presidente, no perderá Usted un ápice
> de legitimidad si da marcha atrás, por el contrario, ganará mucha
> credibilidad y confianza, incrementará su imagen de estadista
> visionario, y desde una perspectiva ética, recuperará lo perdido con
> la “encuesta” que no fue en realidad tal cosa, sino más bien un
> ejercicio que debería ser archivado en los anales de la historia como
> vergonzoso. Por eso mismo, su imagen, su credibilidad, su liderazgo, se
> incrementará enormemente si es capaz de aceptar que, en este caso
> particular, fue mal asesorado y en consecuencia se equivocó de buena
> fe. ¡Anímese Sr. Presidente, la historia se lo reconocerá! Hay otros
> temas sobre los cuales me gustaría platicar largamente con Usted, pero
> considero que he abordado temas torales, y tampoco deseo abusar de su
> valioso tiempo. Por ejemplo, la idea de que tod en s l en s beneficiarios de
> sus programas de apoyo a sectores desprotegidos, sean invitados a
> desarrollar una labor social a cambio del apoyo recibido. Eso generaría
> un maravilloso círculo virtuoso. O que generemos un esquema masivo de
> hortalizas urbanas y periurbanas en todo el país.
>
> Espero que esta propuesta de “Constitución Ética” y respetuosa
> reflexión sobre la ciencia en México, sea bien recibida por Usted Sr.
> Presidente porque fue escrita con genuino respeto a su persona, a lo que
> Usted representa, y con la enorme ilusión de aportar algo útil a mi
> querido México. Espero poderme sentar a dialogar con Usted muy pronto
> si acepta la respetuosa invitación de visitar al INECOL y al Clúster
> Científico y Tecnológico BioMimic® en Coatepec, Veracruz en fecha
> próxima. ¡Será tratado con mucho respeto, civismo y calor humano! Y,
> además, su visita seguramente ayudará a resolver en parte la terrible
> espiral de violencia descarnada y demencial que sufrimos, cada vez con
> mayor angustia y zozobra, los ciudadanos de Coatepec y la ciudad capital
> de Veracruz, Xalapa.
>
> Martín R. Aluja Schuneman Hofer
>
> _______________________________________________
> Academia mailing list
> Academia en tlali.iztacala.unam.mx
> http://tlali.iztacala.unam.mx/cgi-bin/mailman/listinfo/academia
>
------------ próxima parte ------------
Se ha borrado un adjunto en formato HTML...
URL: <http://tlali.iztacala.unam.mx/pipermail/academia/attachments/20190315/80ed131e/attachment-0001.html>
Más información sobre la lista de distribución Academia